Oiga, profe, ¿qué enjuague bucal está usando?
No hay que tomar en cuenta a los odiosos de las redes sociales. Cuatro fechas a cada uno por contarse las espinillas en público.
Contexto: fecha 16 de la Chilean Premier League, minuto 88. Huachipato busca el empate bajo la lluvia. Luego de una jugada polémica, se produce un desacuerdo entre el árbitro Héctor Jona y el jugador uruguayo Kevin Altez. El árbitro se va encima y quedan frente con frente, como dos borrachos discutiendo en el bar a las dos de la madrugada. El jugador le lanza un cabezazo. Leve: el árbitro es más alto y corpulento. ¿Qué se dijeron? Mientras sale el informe podemos lanzar algunas teorías.
Árbitro: Oiga, número 30. ¿Y ese volcán que trae en la frente? ¿Está inscrito en la planilla o entró de contrabando?
Futbolista: ¿Cuál volcán, profe? Pasé por la barbería antes de venir. Mi señora me saca las espinillas, los puntos negros y hasta las malas vibras.
Árbitro: ¿Cómo que cuál? Esa cuestión está a dos minutos de declarar zona de evacuación.
Futbolista: Ajajá. ¿Y usted pasó a hacerse las cejas antes del partido?
Árbitro: Sí. ¿Algún problema?
Futbolista: Ninguno, jefe. Solo que una quedó en el primer tiempo y la otra ya va por los descuentos.
Árbitro: Cuidado con lo que dice.
Futbolista: Se lo digo por ayudar. Desde acá parece que una ceja está reclamando fuera de juego y la otra esperando al VAR.
Árbitro: Ah, no. Roja directa por menospreciar la integridad estética del cuerpo arbitral.
Futbolista: ¿Y la espinilla?
Árbitro: También expulsada. Aquí nadie se burla de mis cejas y termina el partido.
Futbolista: Chaaa. Ahí tiene la espinilla (paffff).
¿Muy inverosímil? Apuremos otra versión posible. Después de todo, no es tan terrible como parece. No hay que tomar en cuenta a los odiosos de las redes sociales. Cuatro fechas a cada uno por contarse las espinillas en público.
Árbitro: Hola, número 30. Vendo planes de gimnasio, entrenador personal, boxeo recreativo y solárium.
Futbolista: Buena, profe, pero ando corto de billete. ¿No tiene una rebaja de invierno? Algo para sacar músculo sin dejar de pagar el arriendo.
Árbitro: ¿Rebaja? Estás demente, muchacho. El verano sin polera comienza ahora. Mírame: el árbitro moderno necesita bíceps, perfume francés y maquillaje resistente a la lluvia. Ya tenemos más músculo que ustedes. Pronto también tendremos representantes.
Futbolista: Impecable, jefe. Una escultura con silbato. Sólo parece que en el paquete premium no venía enjuague bucal, porque desde aquí se siente que desayunó un cadáver.
Árbitro: Ah, no. Crítica técnica acepto. Eso es una falta de respeto a la autoridad sanitaria.
Futbolista: Pero si fue usted el que se acercó a respirar dentro de mi sistema nervioso.
Árbitro: Basta. Roja directa por desacato, atentado olfativo y negativa a contratar el plan anual.
Futbolista: ¿Incluye ducha con amonio cuaternario?
Árbitro: Fuera.