Vozinha incondicional en Colo Colo: "Nunca tuve dudas"
"Para mí, en el fútbol no hay presión. Presión es cuando estás enfermo o cuando alguien de tu familia se enferma", dijo acerca de sus objetivos este año en "el equipo más grande de Chile".
Vozinha aterrizó el domingo, puso la firma el lunes y este martes compartió por primera vez una cancha con Arturo Vidal y el resto de sus nuevos compañeros. Después entró a la sala de prensa del estadio Monumental dispuesto a explicar quién era ese arquero que Chile había conocido de golpe durante el Mundial. Habló de su origen, del camino recorrido y de las razones que lo llevaron a escoger al "equipo más grande de Chile" como siguiente estación de su carrera.
Placer. Orgullo. Agradecer. Oportunidad. Jugar. Grande. Feliz. La gramática inicial del caboverdiano quedó repartida entre sustantivos, verbos y adjetivos. Eran palabras sencillas para una emoción difícil de ordenar. Josimar José Évora Dias, Vozinha para el planeta desde sus actuaciones memorables con Cabo Verde, habló durante 87 minutos y respondió todo lo que le preguntaron. La rueda comenzó a expandirse desde Radio del Lago de Futrono y llegó hasta Al Jazeera English, representada por su corresponsal en América Latina, Lucía Newman. El recién llegado ya tiene audiencia internacional.
Su primera misión consistió en despejar una sospecha: jamás se hizo de rogar. "Nunca tuve dudas", afirmó. Entre el anuncio de su contratación y el vuelo a Santiago transcurrieron cinco días. La demora tenía un nombre japonés: Akira. Un labrador veterano que lo acompaña desde su etapa en Chipre y que había quedado al cuidado de unos amigos mientras el dueño disputaba el Mundial.
"El lunes viajé desde Cabo Verde a Lisboa y quedó todo listo en la embajada de Chile para firmar la visa, pero yo vivía en Portugal, en la ciudad de Chaves, y tenía una casa que arrendaba, contratos de la luz y del agua, tratar el asunto del coche. Y tengo un perro que estaba con alguien que lo cuida. Eran las cosas personales que debía resolver y quería venir lo más pronto posible, con la cabeza limpia y con todo resuelto".
Akira llegó a su vida cuando defendía al AEL Limassol de Chipre. Luego lo siguió a Trencin, en Eslovaquia, y al Grupo Desportivo de Chaves. El plan de Vozinha contempla que Akira también cruce el océano y conozca Chile.
La mudanza tendrá más pasajeros. Vozinha quiere que Santiago sea una prolongación de su casa, donde los suyos conozcan el paisaje de su nueva vida. "Espero organizar mi vida aquí, encontrar una casa. Traer a mi madre, padre, hermanos y amigos. Todos van a venir aquí para conocer y estar". La frase quedó abierta, esperando a los suyos en el Monumental.
Hablar de su gente lo llevó de regreso a Cabo Verde, un país que conoce el precio de cada sueño. "Somos de un país muy pequeño, donde las oportunidades son pocas, casi nulas". Su carrera se levantó contra esa escasez. Cada contrato exigió una partida y confirmó que representaba algo mayor que su apellido: "Represento al pueblo caboverdiano, que trabaja mucho".
La portería fue su forma de abrirse camino: "Siempre soñé con jugar un Mundial y sabía que podía traer cosas muy grandes para mi vida". El Mundial la cumplió. Sus atajadas llevaron a Cabo Verde a lugares donde el archipiélago era apenas un punto en el mapa. "El Mundial no sólo cambió mi vida, sino que la de toda Cabo Verde".
El torneo convirtió una aventura personal en patrimonio colectivo. Cada intervención viajó por el Atlántico. En las islas se siguieron sus partidos con la sensación de que uno de los suyos protegía un arco inmenso. Vozinha salió del Mundial con ofertas y la certeza de que el siguiente paso debía estar a la altura. Colo Colo apareció como respuesta. "Siempre me sentí un jugador de un equipo grande", dijo frente al escudo albo.
En Macul encontró una camiseta bajo examen permanente. La palabra presión apareció y el arquero la devolvió a una escala humana: "Para mí, en el fútbol no hay presión. Presión es cuando estás enfermo o cuando alguien de tu familia se enferma".
Entre sus metas surgió la Copa Libertadores. Quiere jugarla, conocer sus noches y llevar el nombre de Cabo Verde a un escenario nuevo. El Mundial abrió una puerta; el Monumental le entregó otra. Este martes, durante 87 minutos, habló de su carrera y de su país. Este miércoles continúa la aventura: será presentado por Colo Colo ante 40 mil espectadores, en el Monumental. Pero Vozinha no se marea. Su biografía apunta hacia otro lado.
El domingo hubo muchos niños en el aeropuerto, Vozinha. ¿Qué mensaje les puede dar a ellos, teniendo en cuenta su historia de esfuerzo y sacrificio?
"Les puedo decir que primeramente sean respetuosos con todos. Respeten a sus padres, a toda la gente, y sueñen en grande, que con mucho trabajo pueden alcanzar todo lo que quieren. Todo en la vida es posible y los sueños se pueden realizar".