El primer soldado del repunte azul
Assadi apareció con credenciales parecidas y ha discutido con todos los entrenadores en qué medida está dispuesto a ponerse al servicio del sistema. Arce eligió un camino distinto: se adapta.
Agustín Arce ha sido el mejor jugador de la U este año. Hay futbolistas con su talento que piden la pelota para hacerse visibles; Arce suele entregarse por entero a una tarea. Fernando Gago entendió pronto esa virtud. El entrenador de la U lo instaló como volante interior y desde ahí lo convirtió en su principal soldado para ocupar los territorios que otros abandonan en la ofensiva azul.
Ante Limache hizo una demostración de obediencia táctica. Lucas Assadi partió desde la izquierda y buscó el centro. Charles Aránguiz retrocedió para acompañar a Lucas Barrera. Los espacios que ambos dejaron tuvieron un inquilino recurrente. Arce presionó junto a Eduardo Vargas en el primer tiempo, cargado a la derecha. Tras el descanso abrió la cancha y correteó por la izquierda, dejando ahí su marca a los 51 minutos con un derechazo que pasó a centímetros del poste, tras una pared con Aránguiz.
Lo que viene puede ser una coincidencia, pero se ajusta bien a la hipótesis: a los 68 salieron Assadi y Aránguiz. Gago movió las piezas y Arce regresó a la derecha. A los 76 llegó desde atrás y remató con su pierna favorita. El arquero de Limache quedó como un maniquí a medio desarmar frente a la trayectoria del balón. Curiosamente, encontró el gol cuando el técnico ya preparaba los ingresos de Gonzalo Reyna y Juan Martín Lucero. Arce figuraba entre los que debían salir. Se le veía cansado. El cambio demoró lo suficiente para hacerle justicia a su despliegue.
Arce admiraba de niño a Juan Román Riquelme. Llegó al primer equipo de la U con la 10 de las inferiores y una capitanía casi permanente. La comparación con Lucas Assadi resulta inevitable. Assadi apareció con credenciales parecidas y ha discutido con todos los entrenadores en qué medida está dispuesto a ponerse al servicio del sistema. Arce eligió un camino distinto: se adapta. Algunos comentarios advierten que se pierde durante largos tramos del partido. En realidad suele estar donde Gago necesita tapar un agujero.
También aprendió a soltar la pierna. Contra Audax abrió el marcador; ante Palestino encontró un derechazo desde unos 25 metros que despejó el camino. Frente a Limache volvió a castigar llegando desde atrás. El antiguo 10 ya entiende que pensar una jugada también puede consistir en terminarla.
A la U le ha faltado un volante imprescindible este año. Aránguiz recuperó el físico y con él su condición de indiscutible. Desde que Gago reemplazó a Paqui Meneghini, Arce ha sido el aporte más constante para construir el equipo que imaginaba. La U suma cinco victorias consecutivas en la Liga de Primera y empieza a sostener una idea.
A Arce todavía le falta convertirse en un mediocampista completo, capaz de administrar un partido entero como Aránguiz. La paradoja es crucial: Charles puede ser su mejor maestro y también el hombre que ocupa el lugar al que pretende llegar. Mientras tanto, Arce juega donde lo mandan y aparece justo para definir cuando el partido le deja un espacio libre.